Los actores como Marcia Gay Harden (la madre), William Hurt (el padre, cuya última escena que protagoniza te resulta especialmente triste, era ver el dolor en su rostro, tal cual) o el increíble Hal Holbrook (que consigue convertirse en lo mejor del film, y eso era difícil) hacen que sea una película asombrosa. Es un retrato valiente y creíble de la vida de ese rebelde.
Sublime, con todas las letras: ★★★★☆