Los actores como Marcia Gay Harden (la madre), William Hurt (el padre, cuya última escena que protagoniza te resulta especialmente triste, era ver el dolor en su rostro, tal cual) o el increíble Hal Holbrook (que consigue convertirse en lo mejor del film, y eso era difícil) hacen que sea una película asombrosa. Es un retrato valiente y creíble de la vida de ese rebelde.
Sublime, con todas las letras: ★★★★☆
Me la habían puesta de “tortura insufrible” el ver este film. Tampoco es para tanto. Es MUY dura la historia que se explica y, sobretodo, hay momentos que es surrealista aunque esté basada en hechos reales. Catherine Keener, la mala malísima, lo borda y Ellen Page hace muy bien lo que tiene que hacer: mostrar dolor.
Me ha gustado pero no hay nada que la haga especialmente sorprendente, salvo que está basada en una historia real y, desde luego, algunas de esas personas igual siguen vivas: ★★★☆☆